
Jardins Mossèn Cinto Verdaguer
Buscar un refugio natural en medio de una gran ciudad no parece fácil, pero Barcelona esconde enormes espacios verdes donde se puede pasear entre árboles centenarios, descubrir plantas acuáticas o emprender pequeñas excursiones, espacios que se prestan a ser descubiertos con un caminar sosegado. Y entre sus rincones encontraremos el lugar adecuado para rematar en silencio la lectura de ese libro que nos tiene enganchados.
La naturaleza no está reñida con el ritmo urbano, siempre quedan pequeños rincones en los que volver a ponerse en contacto con ella en lugares tan emblemáticos como el Turó Park o los jardines de la Tamarita. Tan sólo tienes que buscar cuál te queda más cerca de casa.
Recuerda que en la gran mayoría de los parques y jardines no se puede entrar con bicicleta ni llevar a pasear a los perros, pero algunos cuentan con instalaciones para mascotas y área de juegos infantiles.
La montaña mágica puede presumir de ser una de las zonas más verdes de la ciudad. Además, casi todos sus jardines están tan cerca los unos de los otros que prácticamente están unidos a través de la Avinguda Miramar y de la calle Doctor Font i Quer.
Viver Tres Pins. La mayoría de plantas que decoran Barcelona han nacido aquí. Antiguamente, esta zona era una de las preferidas para merendar, celebrar el tradicional entierro de la sardina o dar cobijo a reuniones clandestinas en época de guerra. Pero hoy en día su función es la de vivero municipal, aunque sigue siendo uno de los jardines más coloridos de la ciudad. Algunos de sus árboles tienen más de quinientos años. Dentro de la parte más nueva hay un pequeño jardín dedicado a la ecologista alemana Petra Kelly.
Dirección: Avinguda Miramar, 2. Cómo llegar: Metro: Paral·lel (L2) y (L3) y tomar el Funicular de Montjuïc. Bus: 50.
Jardins de Mossèn Cinto Verdaguer. Al lado del Parc de Joan Brossa y cerca del vivero Tres Pins. Es uno de los parques más destacados de la ciudad, no sólo por sus más de cuatro hectáreas de superficie, sino por la colección de plantas acuáticas que presenta, las vistas sobre Barcelona y la comodidad de sus caminos. Los estanques escalonados son otra de sus principales bazas.
Dirección: Avinguda Miramar, 30. Cómo llegar: Metro: Paral·lel (L2) y (L3) y Funicular de Montjuïc. Bus: 50.
Jardí Botànic. Cerca de 1.500 especies vegetales de todo el mundo crecen en este museo botánico. Desde plantas acuáticas hasta arbustos surafricanos o mimosas australianas. Este espacio verde es más para visitar que para descansar. La entrada cuesta 3,50 €.
Dirección: Doctor Font i Quer, 2. Cómo llegar: Bus: 50 y 55.
Jardins de Laribal. ¿Recordáis la canción de “baixant de la Font del gat, una noia, una noia...”? Pues era de aquí de donde venían la tal Marieta y el soldado. Los jardines de Laribal son espectaculares. Su conjunto de terrazas, unidas por caminos, la escalinata, los estanques y cascadas, los bancos decorados con cerámica y las pérgolas se reparten entre una cuidada vegetación.
Si buscáis la famosa fuente, sólo hay que seguir el camino que marcan las pérgolas.
Para quienes quieran pasar aquí el día, tendrán que recurrir al bar o al restaurante que hay, porque está prohibido hacer pícnic.
Dirección: Pº Santa Madrona, 2. Cómo llegar: Bus: 55.
Jardins de Joan Maragall. Aunque destaca más por su ornamentación que por su vegetación, estos jardines situados frente al Estadi Olímpic tienen buenos alicientes para visitarlos. Amplios caminos y avenidas lo hacen muy cómodo para pasear mientras se descubren esculturas, placitas rodeadas de césped y el edificio del Palauet Albéniz. Una escalinata comunica estos jardines con los de Laribal.
Dirección: Avda. de l’Estadi. Cómo llegar: Bus: 50 y 55.
La mayoría de los espacios verdes en este distrito formaban parte de fincas señoriales y palacetes cuyos jardines se han ido abriendo al público. Algunos incluso conservan estatuas y escudos que recuerdan la saga aristocrática.
Turó Park. Puede que no sea uno de los espacios verdes más impresionantes, pero desde luego es de los más populares. Sus árboles le convierten en un agradable refugio veraniego, además tiene juegos infantiles, mesas de ping pong y otra zona para los perros, que normalmente están prohibidos en la mayoría de jardines. Entre sus muchas obras de arte destacan las dedicadas a poemas de autores como Lorca, Whitman, Espriu y Plath, cuyos textos acaban por trazar el llamado recorrido poético del parque.
Dirección: Avda. Pau Casals, 19. Cómo llegar: Bus: 14 y 68.
Parc de l’Oreneta. Este pequeño bosque, a un tiro de piedra de la ciudad, es el favorito de los peques, no sólo por los juegos, sino sobre todo por el trenecito en miniatura que lo recorre y los ponys en los que los críos pueden dar una vuelta. Para los que ya no tienen edad de subir en pony, el parque ofrece encantadores caminos por los que explorar la frondosa vegetación.
Dirección: Montevideo, 45. Cómo llegar: Bus: 130.
Jardins de la Vil·la Amèlia. Numerosos árboles centenarios custodian este antiguo jardín privado. Abierto al público desde hace años, sus palmeras y pinos han cobijado buenos momentos de descanso, sobre todo alrededor del estanque. Los árboles que aquí se pueden ver no abundan en la ciudad y es uno de los parques con los caminos más accesibles para personas de movilidad reducida. También hay una zona para perros.
Dirección: Carrer d’Eduardo Conde, 22. Cómo llegar: Bus: 34.
Jardins de la Tamarita. Otro oasis para escaparse del cemento con ejemplares llamativos como el roble centenario, entre otros inmensos árboles que ayudan a “aislar” un poco este espacio repleto de tranquilos rincones a la sombra. Cuenta con una zona de juegos infantiles.
Dirección: Pº Sant Gervasi, 47-49. Cómo llegar: FGC: Avinguda Tibidabo (L7). Bus: 75, 123 y 196.
Jardins de Can Sentmenat. De nuevo un pequeño estanque y árboles centenarios, esta vez con el aliciente de unas interesantes vistas de Collserola y de Barcelona desde la gran terraza. Su aspecto clásico delata la herencia de la aristocracia catalana del siglo pasado. Tiene la ventaja de ser relativamente desconocido, por lo que no suele estar lleno.
Dirección: Can Carelleu, 16-18. Cómo llegar: Bus: 60 y 66.
Los espacios naturales abundan en este distrito donde hay algunos de los parques más importantes de la ciudad.
Parc del Laberint d’Horta. Espacio mítico donde los haya. Su jardín es el más antiguo de Barcelona y en él se rodaron escenas de la película ‘El perfume’. Además de jugar a perderse en el laberinto construido con arbustos y cipreses, los jardines destilan elegancia y son un remanso de paz para los visitantes. La entrada sólo es gratuita los miércoles y jueves, el resto de días cuesta 2,17 €.
Dirección: Pº dels Castanyers, 1-17. Cómo llegar: Metro: Mundet (L3).
Palau de les Heures. A los pies de este espectacular palacio del siglo XIX se extiende un cuidado jardín, repartido en tres terrazas que se comunican tanto con escalinatas como con rampas. Los grandes árboles, que resaltan entre arbustos y coloridos parterres de flores, dan buenos momentos de sombra.
Dirección: Pº Vall d’Hebron, 171. Cómo llegar: Metro: Mundet (L3).
Parc del Guinardó. Sus más de quince hectáreas le permiten albergar tanto una zona boscosa como extensos jardines. La zona más cercana a la calle, y que incluye la famosa figura del Nen de la Rutlla, está pensada para el descanso entre arbustos y árboles. A medida que vamos subiendo, el parque toma aspecto de jardín, con cascadas y estanques, por el que pasear hasta la zona más alta, que se sitúa sobre una colina ocupada por una impresionante arboleda. Las vistas son todo un regalo.
Dirección: Garriga i Roca, 1-13. Cómo llegar: Bus: 39, 114 y 117.
Parc de la Ciutadella. Concurrido por deportistas y paseantes, alberga decenas de estatuas y monumentos entre los que destacan la cascada de 1881, en cuyo diseño participó Gaudí, ‘El desconsol’, de Josep Llimona, que descansa en el estanque frente al Parlament, y la famosa ‘Dama del paraigües’.
Dirección: Pº Picasso, 21. Cómo llegar: Metro: Vila Olímpica (L4). Bus: 14, 39 y 51.
Jardins del Palau Pedralbes. Situado en Les Corts, cerca de la zona universitaria de la Avinguda Diagonal. Perfecto para dar largos paseos aprovechando la fresca sombra de sus árboles históricos. También hay zonas ajardinadas y extensos caminos que dan para muchas rutas.
Dirección: Avda. Diagonal, 686. Cómo llegar: Metro: Palau Reial (L3).
Parc Central del Poblenou. El diseño de los muros, la disposición de las luces, la rampa de tierra volcánica y la espiral de flores a modo de cráter, todo ello obra de Jean Nouvel, casi roban el protagonismo a las numerosas especies, sobre todo aromáticas, que viven en este parque.
Dirección: Avda. Diagonal, 130. Cómo llegar: Bus: 7 y 40.
