Regístrate | Web map | ¿Quiénes somos? | Cómo anunciarte
Comparte:
|
Buscar:
Guia del ocio Rss
La Pallaresa
En La Pallaresa (Petritxol, 11), abierta en 1947, donde encontramos un montón de postres tradicionales de nuestra cultura gastronómica, como flanes de huevo, crema catalana, cuajada o mató de Pedralbes y de Montserrat, además de Menjablanc y arroz con leche. Por supuesto, nuestra recomendación es el suizo, elaborado con nata casera, y los chocolates a la taza. Pastas como croissants, ensaimadas, churros y melindros son otros de los destacados en su carta, el acompañamiento ideal a estas calientes bebidas hivernales.
Para entrar en calor...


Tés afrutados, chocolates a la taza, humeantes tazas de café... Todo vale cuando queremos entrar en calor. Esta semana os proponemos un montón de lugares donde refugiarnos del frío ante una deliciosa bebida caliente.

 

Habíamos pensado ofrecerte curiosas rutas por Barcelona, paseos por los parques y sitios insólitos de la ciudad, pero la verdad es que con el frío que está haciendo, no nos apetece salir ni a nosotros. Así que, sin abandonar el tema gastronómico con el que hemos empezado la revista, esta semana te proponemos un montón de lugares donde refugiarse del frío y entrar en calor. Pero no nos conformamos con pisar los grandes centros comerciales, con su calefacción a 25º, o las abarrotadas salas de cine con toneladas de palomitas recién hechas: lo que queremos es redescubrir esos locales de antaño donde tomar los dulces más tradicionales de nuestra cultura mediterránea. Así que no abandonamos el tema gourmet y nos vamos en busca de granjas, bares, pastelerías y otros centros donde probar todo tipo de delicatessen líquidas:  humeantes cafés, dulces chocolates y suizos y tés de mil sabores con los que calentar nuestro estómago. Vamos a adentrarnos en la Barcelona más dulce.

 

Chocolaterías de toda la vida

 

En materia de chocolates, nos encontraremos con un montón de dilemas. ¿Nos decantamos por granjas tradicionales como la Granja Dulcinea, La Granja o por La Pallaresa, antiguas lecherías? ¿O preferimos la nueva Petritxol? ¿O nos dirigimos a L'Eixample para probar el chocolate en todas sus texturas en Cacao Sampaka? Tampoco nos podemos olvidar de los ricos chocolates de Valor, al lado de la Catedral, o del famoso Cacaolat de Granja Viader... Vamos a recorrerlas.

 

LAS GRANJAS DE LA CALLE PETRITXOL

Como no podía ser de otra manera, iniciamos nuestro recorrido en la calle Petritxol, donde tendremos serios problemas para elegir dónde nos tomamos nuestro esperado chocolate con melindros (o churros, según prefiráis). Empezamos por la Granja Dulcinea (Petritxol, 2), la primera de las que nos encontramos en esta popular calle del Gòtic. Es una granja de toda la vida, que abrió en 1941, y que antes de ser una granja fue una taberna donde vendían vinos y aceites a principios del siglo XX. La granja conserva todo el encanto de las granjas de antaño. Según las opiniones recabadas, ahí encontramos uno de los mejores suizos de Barcelona, un estupendo chocolate a la taza, además de un montón de dulces con los que acompañarlos, como melindros y ensaimadas. Si buscamos otro tipo de dulces, en su carta encontraremos la tradicional crema catalana y un interesante arroz con leche.

 

MÁS CHOCOLATERÍAS DEL GÒTIC

Además de la calle Petritxol, en el barrio gótico encontramos otras chocolaterías igual de interesantes e infinitamente recomendables. Una de las que cuenta con una mayor trayectoria es La Granja (Banys Nous, 4), una lechería abierta en 1872 que en los años noventa del siglo XX cambió la leche por el chocolate. Pero un chocolate de verdad, negro y bastante amargo, con una mezcla elaborada allí mismo tomando como base cacao 100%. Es una chocolatería para los amantes del chocolate puro, pues está mezclado con agua (no con leche ni nata, como en muchos sitios), de sabor intenso, que podemos tomar tal cual o en alguna de las mezclas que nos proponen: chocolate con plátano, con coco, con naranja confitada, con menta, con frutos secos (nueces o piñones), kiwi, coñac, leche condensada o con miel. No falta tampoco el suizo, en el que le añaden abundante nata, y uno de los que tiene más seguidores: el chocolate picante, que elaboran con un toque de pimienta cayena rallada. Si elegimos el picante, recomendamos algún dulce para acompañar, como melindros, magdalenas, croissants o ensaimadas. Si queréis churros, sólo tendréis que pasaros por la churrería que está apenas a 10 minutos. En materia de decoración, guardan un montón de elementos que recuerdan su antigua función como lechería, y a los amantes de la historia les encantará, pues una de las paredes del salón interior es parte de la antigua muralla de la época romana.
Otro lugar en el Gòtic donde podemos tomar una buena taza de chocolate es Valor (Tapineria, 10), la pequeña chocolatería escondida en una calle paralela a la catedral. En su carta de invierno encontramos especialidades como el chocolate Azteca (elaborado con cacao trinitario y un toque de pimienta mexicana), el chocolate Blanco Nepal (con cacao Porcelana y un toque de vainilla), el Maya (con canela y cacao Criollo), el Mediterráneo (que mezcla naranja y chocolate caribeño Carenero), el Soconusco (con puro cacao de origen), el Yumbé Canario (chocolate blanco con plátano) y el Yumbé Colombia (con café). Otras de sus especialidades son los batidos, la fondue de chocolate y otros tipos de chocolate. No faltan para acompañar bizcochos, croissants, ensaimadas, tostadas, churros, tartas, brownies, e incluso brochetas de frutas frescas.

 

CACAOLAT EN EL RAVAL

Y la granja por excelencia del Raval es la Granja Viader (Xuclà, 4-6), conocida popularmente por ser la cuna del Cacaolat. A pesar de estar escondida en la calle Xuclà, cerca de la Boqueria, es fácil verla concurrida de gente degustando sus muchas especialidades. Es la más antigua de Barcelona, pues empezó su andadura en 1870 como lechería. Marc Viader, procedente de una masía de Cardedeu, llega a la lechería en 1895, y a partir de 1904 ya se hace cargo del negocio. Además de la leche, realiza numerosas especialidades con leche y huevos, y en 1931 presentó el producto que les hizo famosos. En nuestra visita no podemos dejar de probar un buen Cacaolat caliente, como manda la tradición en invierno, acompañado de pastas. Si con ello os quedais con hambre, siempre podéis recurrir a sus flanes con nata, cremas catalanas, flanes de mató, mel i mató, cuajadas, batidos, pasteles artesanos, o sus especialidades saladas, pues podremos hacernos un buen bocadillo con su surtido de quesos y embutidos catalanes e ibéricos.

 

CHOCOLATES EN L'EIXAMPLE

Terminamos nuestra ruta chocolatera en L'Eixample, en otro de los templos del cacao: Cacao Sampaka (Consell de Cent, 292). Al fondo de la tienda disponen de una zona de bar degustación, donde podemos probar riquísimos chocolates a la taza, bebidas elaboradas con cacao, además de tés y cafés. En chocolates a la taza tienen tres variedades: el tradicional (con un 70% de cacao y canela), el azteca (con 80% de cacao y especias) y el suizo (chocolate con nata), que podemos acompañar con varias especialidades en bollería, como melindros, magdalenas, brownies, bizcochos de naranja, brioches franceses o sandwiches dulces.

 

Teterías con mucho encanto

 

Aunque Barcelona no cuenta con una tradición tetera tan extensa como en materia de chocolate, poco a poco van surgiendo más locales donde merendar una buena taza de té con varias especialidades en bollería. Espacios como Caelum, Salterio o la marroquí La Fíbula se encargan de recordarnos los beneficios del té y lo gustosas que pueden ser estas infusiones si las mezclamos con frutas, flores o especias.
Uno de estos locales es Caelum (Carrer de la Palla, 8). Aunque no es la típica tetería al uso, sí que tiene una interesanta carta de tés que no podemos pasar por alto. El punto fuerte de este local son los dulces: es una tienda con cafetería donde ponen a la venta los productos hechos por monjas de conventos y monasterios de todo el país, y además también se pueden degustar in situ en una de las mesillas. Pestiños, yemas de Santa Teresa, princesitas, magdalenas, rosquillas, cortadillos de hojaldre, polvorones, galletas de nata, panellets o tartas de almendra son algunas de las especialidades que figuran en su carta (siempre con el nombre del convento que las ha elaborado), y que también encontraremos en sus estanterías. Además, si la zona a pie de calle está llena, se puede acceder a la planta inferior de la tienda, la cripta, unos antiguos baños árabes con mesillas iluminadas a la luz de las velas.


CON SABOR MARROQUÍ

Otra de las teterías más populares en Barcelona es La Fíbula (Blai, 46), en la zona de Poble-sec. Decorada con artesanía marroquí, además de poder elegir en una extensa carta con sabores inimaginables en materia tetera (recomendamos el té a la menta), podremos acompañar este bebida con unas sabrosas pastas árabes, elaboradas con frutos secos, y que también sirven para llevar en la zona de pastelería.
Y hablando de teterías, es imposible olvidarse de Salterio (Sant Domènec del Call, 4), un pequeño local, íntimo y agradable, donde tenemos para elegir una larga carta de tés e infusiones.

 

Humeantes tazas de café

 

Si necesitamos despejarnos, nada como una buena taza de café. En Barcelona otra cosa no habrá, pero cafeterías hay a montones. Pero no nos conformamos con una simple cafetería: vamos a proponeros locales con encanto, espacios emblemáticos, con historia o un cuidado diseño donde además elaboran riquísimos cafés.
Uno de los clásicos es el Cafè de l'Òpera (La Rambla, 74), un local de más de ochenta años de La Rambla, situado frente al Liceu, que conserva toda la esencia modernista de cuando se construyó. La experiencia lo acompaña: sirven una docena de combinaciones de café, además de tés, licores, y tartas para acompañar.
Otro de los locales donde debemos hacer una paradita es Mesón del Café (Llibreteria, 16), un clásico centenario que conserva la decoración de sus inicios. Aquí debemos tomar un picardía, invención de la casa: café, leche condensada y whisky.
El Cafè de les Delícies (Rambla del Raval, 47) es otro de nuestros favoritos, pues combina excelentes tazas de café con tertulias y eventos culturales. La decoración bohemia le viene que ni pintada. Y si queremos jugar, nada como La nena (Ramón y Cajal, 36-38), un local de Gràcia que cuenta con juegos de mesa, juguetes y cuentos a disposición del cliente. Terminamos nuestra ruta cafetera en Federal Café (Parlament, 39), donde no hay combinación imposible. Un local amplio y acogedor nos permitirá disfrutar de creaciones como Flat White, especialidad de la casa, que es como un café con leche más cremoso; o el LSD, un café con leche de soja y diente de león, que no tiene ni pizca de cafeína. 


Petritxol
El contrapunto a tanta granja con postres tradicionales lo pone Petritxol (Petritxol, 11-13), una granja relativamente nueva que cuenta en su carta con propuestas más modernas y alternativas, pues junto a las pastas tradicionales encontramos postres anglosajones como plum-cakes, brownies, sacher, snekens o crumbles. Aun así, las bebidas son las que nos esperamos: espesos chocolates a la taza, batidos con chocolate, suizos con una montaña de nata e incluso capucchinos. Dispone también de bombones y dulces de la marca Xocoa.

TARDE NOCHE
RECOMENDADOS
RESTAURANTES
RECOMENDADOS
CINES
ESTRENOS
Otras revistas sobre ocio
WHAT'S ON
The solution for leisure and business travelers who visit Barcelona.
Otras revistas sobre ocio
GO MAG
Toda la actualidad musical a tu alcance: pop-rock independiente, electrónica, moda, cine y literatura.
TEATRO
EN CARTEL
ARTE
EXPOSICIONES
MÚSICA
HOY


Informacion actualizada en Bcn esta semana
© Copyright Uniprensa, S.A. - Barcelona 2002 - Reservados todos los derechos.